lunes, septiembre 10, 2012

Milk


Llegó a la entrada del Milk, estaba acompañado de Manuel su mejor amigo y compañero de vivienda en ese entonces, conocía bien a los cadeneros del bar a los que ambos saludaron antes de entrar, bajó las siete angostas escaleras al final de las cuales esperaba otro miembro de seguridad del bar; lo saludó de mano y levantó los brazos ligeramente para que lo revisaran, después de unas palmadas en los bolsillos lo dejó pasar, él dio unos pasos hacia adelante y esperó a que revisaran a Manuel –¿No tienes armas o explosivos?- Preguntó el de seguridad. –Solamente un pistolón- bromeó Manuel mientras sonreía, el otro rió mientras palmeaba los bolsillos de Manuel –Adelante- dijo el grandulón dando una última palmada en la espalada de Manuel y los dos pasaron.
                La música se había estado escuchando desde la entrada, bajó los últimos escalones con Manuel tras de él y se quedó parado justo en la puerta que finalmente daba a la zona de mesas, había gente, aunque no estaba repleto como otras noches -¿ves algo?- le preguntó Manuel que se había colocado a su lado en la entrada –Apenas estoy viendo Manuelillo- contestó mientras se movía levemente al ritmo de la música sonriendo –Discúlpame Rafilla, yo todo impaciente ¿verdad?- los dos rieron mientras veían a la gente que estaba en las mesas. El lugar estaba iluminado por las luces electrónicas que se movían según la música e iluminaba ocasionalmente alguna mesa.
 -¿tienen reservación muchachos?- preguntó la host cuando los vio junto a la entrada
 –no Sarita, venimos de buitres nada más-
-Sale pues chicos, suerte- les dijo la host antes de regresar a su puesto;
–Ahí hay dos Manuelillo- dijo Rafa mientras hacía un gesto con la cabeza para señalar una mesa que estaba al otro lado del bar. –Pues ahí hay otras dos que te están hablando Rafilla-contestó Manuel. Rafa volteó a su izquierda donde señalaba Manuel y vio a una chica alta que lo saludaba desde lejos junto a una mesa con una botella de Bacardi blanco y otras tres chicas paradas junto a la mesa.
-¿las conoces Rafilla?- preguntó Manuel acercándose al oído de Rafa
-pues, si las conozco no me acuerdo- dijo Rafa mientras contestaba el saludo desde lejos, después la chica alta les hizo una seña para que se acercaran, que después de asegurarse que la seña no fuera para alguien que pudiera estar atrás, respondieron; mientras Rafa caminaba hacia la mesa trataba de recordar posibles fiestas o bares donde pudiera haber conocido a la chica, pero no conseguía recordar su cara.
-No está mal Rafilla- escuchó que le decía Manuel tras de él mientras caminaban entre la gente que estaba bailando. Rafa procuró que su saludo fuera familiar por si ya la conocía, no quería parecer grosero- Hola, ¿cómo estás?-
-¿cómo te llamas?- preguntó ella inmediatamente, liberando la tensión que Rafa llevaba.
-soy Rafa, ¿tu?-
-Carla, estás muy guapo ¿de dónde eres?-
A Rafa le sorprendió lo directo de la chava, una sorpresa agradable –De aquí- contestó gritando.
-No, pero de dónde eres- le volvió a preguntar Carla.
-Soy de Guanajuato- le dijo Rafa acercándose a su oído.
-pero ¿de qué parte?- le preguntó Carla mientras colocaba su brazo alrededor del cuello de Rafa dirigiéndose a su oreja.
-De la Capital
-¿osea que eres de aquí?
-Si-contestó Rafa riendo un poco y ya estaba sujetando a Carla por la cintura.
-Orale, ¿y no tienes un amigo para mi amiga?-preguntó Carla; Rafa recordó de pronto que Manuel debía estar atrás y volteó para presentarlo, pero para sorpresa tanto de Carla como de Rafa, Manuel ya se estaba besando con una de las amigas que estaban junto a la mesa. –Parece que ya se conocieron- dijo Carla.
-y nos van ganando- dijo Rafa que todavía la sujetaba de la cintura.
                Carla lo besó al escuchar esto y pasaron un par de horas bailando y besándose ocasionalmente, tanto a Rafa como a Manuel les sirvieron unas cubas de Ron de la botella que tenían las chicas en la mesa, y bebieron divirtiéndose un rato; luego Manuel se acercó a Rafa en un momento en el que las chicas se dirigieron al baño y le dijo –Hay que llevarlas a la casa Rafilla, no mames, esta  vieja me está agarrando todos los huevos.
-Vas rápido Manuelillo, a mí apenas me están agarrando las nalgas- contestó Rafa riendo.
-no Rafilla, estas viejas van con todo, mal le había dicho mí nombre cuando me soltó el beso
-es que estás muy guapetón Manuelillo, ¿qué mujer se va a poder resistir?
-Muchas gracias Rafilla, tu siempre con tus cumplidos- contestó Manuel después de reír.
-Pues ahorita le digo, que se traigan el pomo y nosotros nos chingamos el six que está ahí en el refri.
-ya estás Rafilla y ¿qué pedo con las otras amigas?
-pues nos las vamos a tener que coger a todas Manuelillo- dijo Rafa bromeando.
                Las chicas regresaron del baño, Rafa acercó su cara a la oreja de Carla para invitarla a su departamento. –Son chicos buenos ¿verdad? No nos van a hacer nada- preguntó ella; luego Carla hablo con la chica con la que estaba Manuel y empezaron a despedirse de las chavas que estaban en la mesa. Ahí va el pomo, pensó Rafa cuando ya caminaban los cuatro hacia la salida.
-muchas gracias, buenas noches- dijo rápidamente Rafa a los cadeneros de la entrada para evitar miradas de complicidad y se fueron caminando hasta su departamento, había un callejón muy largo y empinado que tenían que subir, por lo que pasaron por cervezas a la tienda antes de subir. Al llegar destaparon las cervezas y después de platicar un poco en la terraza mirando la ciudad a lo lejos, Susana, la chica que acompañaba a Manuel preguntó por el baño y Manuel la guió adentro para mostrárselo. Rafa aprovechó ese momento para abrazar a Carla que le daba la espalda y tomó sus pechos con ambas manos, a lo que ella respondió poniendo sus manos encima y haciendo sus pompas hacia atrás de manera que pudiera sentir el pene, ahora erecto, de Rafa dentro del pantalón.
-Vamos a mi cuarto- dijo mientras la volteaba para darle un beso, ella tomó su cerveza y su bolsa y siguió a Rafa al departamento, entraron al cuarto y cerró la puerta.
-¿por qué cierras la puerta?- le preguntó Carla con una sonrisa mientras se sentaba en la cama.
-es que la música está muy fuerte- contestó mientras se sentaba a un lado de ella; los dos dejaron su cerveza en el piso junto a la cama  comenzaron a besarse hasta terminar acostados, Rafa metía una mano bajo la blusa y con la otra mano desabrochó el botón del pantalón de Carla, aunque no se lo quitó en ese momento. Carla tocaba el pene por encima del pantalón mientras decía –No vamos a hacer nada hoy-
-no- respondió Rafa mientras giraba en la cama para poner a Carla sobre él.
-¿por qué no te había visto antes?
-supongo que no sales tan seguido- respondió Rafa mientras la sujetaba de las nalgas y levantando su pelvis contra el pantalón de Carla, -ahí tengo condones.
-pero ya te dije que no lo vamos a hacer.
-ya lo sé, solamente quería que lo supieras- Rafa logró desabrochar el brasier por debajo de la blusa de Carla, ella se rió un momento y se lo terminó de quitar por una de las cortas mangas que tenía la blusa, Rafa desabrochó la camisa que llevaba puesta y  acercó a Carla hasta que sus pechos lo alcanzaran y poco a poco empezó a levantar su blusa hasta descubrir los senos y se tocaran piel con piel, se besaron durante un rato. Ella sonrió se irguió ligeramente y levantó los brazos, Rafa acatando la señal le ayudó a quitarse la blusa, la aventó a un lado de la cama y tocó toda la piel que pudo con ambas manos después de quitarse la camisa, luego la levantó un poco para girar y colocarse nuevamente arriba; escuchó como caían al suelo un par de zapatos y entendió que podía quitarle el pantalón. Ella apoyó su peso en los pies de manera que levantó la parte inferior de su cuerpo separándola lo suficiente de la cama como para que él pudiera jalar los pantalones, después de tenerlos en las rodillas él levantó sus piernas por encima de sus hombros y terminó de quitarle el pantalón jalándolo de las piernas. Ella tenía un calzoncito rosa con rayas horizontales blancas, lo que a Rafa le pareció un poco infantil, pero no le molestó y volvió a colocarse sobre ella desabrochando su propio pantalón.
-Tu hebilla está fría- dijo Carla sujetando su cinturón y jalándolo por un lado. Rafa se bajó un poco el pantalón junto con el bóxer y con su pene en la mano empezó a restregarlo contra el calzón rosa; Rafa podía sentir la humedad del calzón en la punta de su pene –Ponte ya el condón- le dijo Carla después de unos minutos tocándole la cara. Rafa se levantó porque la caja de condones estaba hasta el otro lado del cuarto, estrategia que lamentó por el momento, pero aprovechó para terminar de quitarse el pantalón quedando en calzones, tomó una tira de cuatro condones y regresó a hincarse en la cama. Carla lo miraba acostada boca arriba con sus brazos atrás de su cabeza y mientras Rafa abría el condón ella sobaba suavemente su pene con los pies.
Rafa falló en su primer intento de ponerse el condón, así que después de quitarse la capuchita mal enrollada que le había quedado en la punta, trató de ponerse el otro condón; cuando finalmente lo logró se colocó sobre Carla sujetando su peso sobre una de sus manos y su codo opuesto, Carla tomó el pene, se hizo el calzón a un lado dejando descubierta su vagina y guió los genitales hasta encontrarse. Tuvieron un sexo en esa posición variando solamente la postura de las piernas de ella y después de diez minutos él tuvo su orgasmo.
-¿Te viniste?- le preguntó ella.
-sí, tú no ¿verdad?
Carla movió la cadera hacia atrás impidiendo que el pene continuara adentro.
-no, pero me gustó mucho
Para Rafa estaba bien, prefería la honestidad, ella se levantó y se empezó a vestir nuevamente, Rafa no le dijo nada, y buscó su pantalón, antes de que se terminara de vestir Carla ya había salido del cuarto. Mientras se abotonaba la camisa escuchó a Carla desde afuera –No mames ya se fueron.
-¿ya te asomaste en el cuarto de Manuel?
-no, pero me mando un mensajito. Acompáñame a mi casa porfa
-ya voy- le dijo Rafa un poco contento de que no se quisiera quedar a dormir; bajaron el largo callejón y caminaron hasta la casa de Carla, después de despedirse con un beso ella le dijo-Eres un grosero, ni siquiera me has pedido mi teléfono.
Rafa sacó su celular y se lo preguntó, pero ella solo se rió y cerró la puerta de su casa, Rafa regresó a la calle principal y le marcó a Manuel.
-¿Qué paso Rafilla?
-¿qué onda Manuelillo?, yo pensé que ibas a estar cogiendo a esta hora.
-No Rafilla pinche vieja calienta huevos, después de que se metieron al cuarto me dijo que ya se iba y la acompañé hasta su casa.
-¿y qué plan entonces Manuelillo?
-pues estoy aquí en los lobos güey echando una chela
-¿hay viejas?
-pues dos tres Rafilla, ¿tú estás en el depa?
-No Manuelillo, la fui a dejar a su casa también, ahorita te caigo para que te vayas cotorreando a alguien, cuando llegue quiero que estés hablando con dos super Modelos
-Sale pues Rafilla, aquí te espero.

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